VOLVER AL INDICE…
Las empresas familiares.
Las circunstancias personales del empresario y su familia influyen significativamente en el desarrollo de la empresa. Es necesario disponer de un método para resolver o prevenir conflictos.
La meta principal de cualquier empresa es ganar dinero. La de la familia es la
contención de sus integrantes, condición necesaria para su crecimiento personal y la búsqueda dé la felicidad a través de las generaciones.
Pero en toda empresa, sea de familia o de socios no Familiares, los integrantes de la familia están presentes siempre, ya que los efectos dé las transformaciones o situaciones personales como el divorció, una enfermedad terminal o crítica, el retiro o fallecimiento de algún empresario; una crisis matrimonial u otras, repercuten en la empresa. Además las crisis y transformaciones que se producen en la empresa, por éxitos, o por fracasos, impactan directamente sobre la familia, produciendo un círculo vicioso negativo.
A diferencia de las grandes corporaciones, en el desarrollo de Pymes o empresas familiares, hay un mínimo de tres sectores involucrados: los empresarios que dirigen la empresa, sus hijos e hijos políticos y sus cónyuges, cada uno con inquietudes, visiones y problemáticas diferentes, según sea el caso o situación.
La sucesión de padres a hijos.
Hay hijos cuya vocación coincide con el trabajo de la empresa de sus padres y su deseo es integrarse, otros a quienes no les interesa participar de ella porque creen que su futuro es otro y el que desea integrarse, pero no puede hacerlo.
Suele suceder que haya diferencias entre los hijos que no desean integrarse a la empresa, pero necesitan el apoyo familiar para emprender su propio negocio.
Desde la perspectiva de los padres, su rol en el momento de decidir a quien transferir la empresa es sumamente difícil.
Hay Padres que dan todo por sus hijos y otros que pretenden enseñarles que todo lo que quieran se lo van a tener que ganar.
Están los padres que opinan que lo mejor para el crecimiento personal de sus hijos es empezar desde abajo y otros que sostienen que, por e1 bien de la empresa y de la familia, lo mejor es no incorporar a los hijos.
Otros padres en cambio, quieren que sus hijos se incorporen a la empresa, pero ellos no tienen intenciones de hacerlo.
También, ser mamá y esposa tiene su problemática, ya que depende de cada una las posturas que va a adoptar ante la sucesión de la empresa para su éxito.
Hay madres que defienden la posición de sus hijos y hay veces que se convierten en árbitro de la relación padre-hijo.
También están las que defienden sus propios intereses y las que tienen su propio proyecto independiente y no se involucran en la empresa de su esposo.
Por ello, en función de las necesidades y características de cada familia, es indispensable generar una metodología y planificación, que permita resolver o prevenir conflictos familiares con socios y/o herederos, diseñando mecanismos de protección patrimonial, que definan procesos para el ingresos y participación de los hijos y otros familiares, planificando la sucesión, la venta de la empresa y fundamentalmente la forma de acompañar en su crecimiento a empresarios e hijos.
El funcionamiento de una empresa debe contemplar todos estos temas en tiempo y
forma, afrontando el desafió de definir el protocolo familiar o contrato de continuidad empresarial, que contemple un contrato de compra venta futura.
Para ello, deben realizar una valuación de la empresa, contemplar sindicación de acciones, realizar una planificación financiera, etc., herramientas necesarias para aquéllos empresarios que pretendan una buena calidad de vida, tanto para su empresa cómo para su familia.
Una correcta planificación, logra prevenir conflictos, mantener una empresa sana, generar oportunidades de negocios, lograr él apoyo y la unidad de los miembros dé la familia, orientar sus objetivos en la vida y la perpetuidad del negocio familiar en el tiempo.
La importancia de no generalizar
Cada empresa es única e irrepetible y no se puede generalizar la metodología y practicas a fin de enfrentar y solucionar los problemas.
Son infinitas las variables y particularidades de cada una de ellas, lo que obliga a aplicar comportamientos y decisiones particulares a cada situación, definiendo prácticas, formas de actuar o acciones, que permitan prevenir conflictos.
Es indispensable tener un tercero, que brinde ayuda externa profesional para resolver las situaciones planteadas, viendo y analizando los problemas sin involucrarse emocionalmente y fijar una fecha inamovible para la sucesión a los hijos o sucesores.
Conclusiones.
Como conclusión podemos afirmar que las empresas o compañías familiares exitosas, no son manejadas en forma familiar.
Las mismas siempre se han caracterizado por un estricto manejo gerencial y organizacional, basado en una amplia planificación financiera, en un profundo conocimiento del mercado y sus carencias y virtudes, en la experiencia técnica de su grupo humano y el apoyo externo de un equipo consultor, conocedor y especializado en el ramo.
viernes
DINAMICA LABORAL - LOS EQUIPOS DE TRABAJO INTERDISCIPLINARIOS
El trabajo en equipo o interdisciplinario.
Uno de los principales requisitos para que los equipos funcionen adecuadamente, es relacionar las aptitudes y actitudes de los integrantes a fin de lograr una optima dinámica laboral.
Algunas veces, experimentamos la frustración de creernos en un equipo y darnos cuenta que estamos solos desempeñándonos en una tarea que necesita requiere más cabezas y manos.
O por el contrario, que necesitamos una mayor autonomía para realizar nuestra tarea dentro del equipo ya que todos los integrantes desean opinar y entrometerse en la realización de nuestra tarea especifica.
*La coordinación grupal.
Todos creemos saber en qué consiste el trabajo en equipo, pero la realidad es que muchas veces éste se convierte en una suma de individualidades que trabajan juntos.
El trabajo en equipo es la colaboración inteligente, con un objetivo común.
Para ello debemos entender las interdependencias entre los miembros del equipo, y hacer uso de las diferentes posiciones, conocimientos y aptitudes de los integrantes a fin de obtener el mejor resultado para concretar el objetivo común.
Para conseguir una coordinación o trabajo interdisciplinario del equipo, en primer lugar debemos conocer nuestras fortalezas y debilidades y las del resto del equipo, hecho que nos posicionara dentro del mismo; en segundo lugar, considerar la dinámica propia del equipo sin olvidar combinar el trabajo virtual con el presencial; por último, debemos caracterizarnos por un sincero aprendizaje continuo.
Las características personales o personalidad, es la clave de la interdependencia y en el accionar interdisciplinario entre los integrantes del grupo.
Existe una tendencia manifiesta a asumir determinados roles y evitar otros. Por ello la homogeneidad y la individualidad permiten regular la interdependencia o relación interdisciplinaria.
*La individualidad
El aporte individual diferenciara a los integrantes del equipo (cual a de ser su aporte y cual puede ser su contribución) por sus capacidades y la contribución a prestar, orientando sus roles dominante hacia la optimización de sus conocimientos y habilidades, e intentando integrar ambos aspectos dentro de la posición que ocupa en el equipo.
También deben saber hacer uso de las interdependencias. Analizando quiénes son nuestros proveedores y clientes internos en relación a nuestra posición y aptitud en el equipo, y considerar quién puede ayudarnos en nuestra misión particular y a quién podemos ayudar en su misión particular.
Por último, es recomendable ejercitar la capacidad de dar y recibir feedback, la capacidad de gestionar prioridades y de desafiar las distintas circunstancias.
*La actitud del equipo
El equipo debe adoptar actitudes importantes como saber escuchar, saber dialogar, colaborar y la optimización.
Escuchar significa prestar atención con mentalidad abierta y promover el diálogo constructivo.
Colaborar implica estar siempre dispuesto a poner manos a la obra, lo que permitirá que el equipo avance y crezca, compartiendo éxitos y fracasos con los demás integrantes del equipo.
El optimismo facilita una mayor participación personal, permitiendo ser ambiciosos y obtener éxitos y fracasos positivamente, con un gran espíritu de aprendizaje.
Estas actitudes se relacionan con las capacidades antes mencionadas. La actitud de escuchar es imprescindible para dar y recibir feedback, la actitud de colaborar permite gestionar adecuadamente prioridades y compromisos, respetando el tiempo y las necesidades de otras personas y manteniendo una actitud positiva de ayuda para la adaptación de los integrantes a las cambiantes circunstancias.
*Las distintas fases de trabajo
Todos los trabajos transitan distintas fases: formación, debate, organización y finalización.
Las aptitudes de los integrantes del equipo sirven para mejorar su ritmo y su clima.
En la formación, los roles de investigador de recursos, de coordinador y cohesionador, son esenciales porque se necesitan oportunidades y contactos y un estilo comunicativo que evite fricciones. El objetivo es generar confianza y cohesionar al grupo.
En el debate, el objetivo es decidir cosas en el ámbito del equipo, los roles de creativo, especialistas y evaluadores cobrar importancia porque se requiere nuevas ideas, aporte de conocimientos sólidos y juicios precisos y estratégicos sobre la viabilidad de las alternativas que se discuten.
En la organización, el implementador es la persona que debe poner en marcha de forma disciplinada las decisiones tomadas y establecer el plan de acción.
El rol de impulsor y fínalizador es decisivo porque son necesarias personas que no se arredren ante los obstáculos y observen minuciosamente los detalles a fin de llegar al objetivo final, llevando a cabo el plan de acción y con sus resultados positivos.
src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js">
Uno de los principales requisitos para que los equipos funcionen adecuadamente, es relacionar las aptitudes y actitudes de los integrantes a fin de lograr una optima dinámica laboral.
Algunas veces, experimentamos la frustración de creernos en un equipo y darnos cuenta que estamos solos desempeñándonos en una tarea que necesita requiere más cabezas y manos.
O por el contrario, que necesitamos una mayor autonomía para realizar nuestra tarea dentro del equipo ya que todos los integrantes desean opinar y entrometerse en la realización de nuestra tarea especifica.
*La coordinación grupal.
Todos creemos saber en qué consiste el trabajo en equipo, pero la realidad es que muchas veces éste se convierte en una suma de individualidades que trabajan juntos.
El trabajo en equipo es la colaboración inteligente, con un objetivo común.
Para ello debemos entender las interdependencias entre los miembros del equipo, y hacer uso de las diferentes posiciones, conocimientos y aptitudes de los integrantes a fin de obtener el mejor resultado para concretar el objetivo común.
Para conseguir una coordinación o trabajo interdisciplinario del equipo, en primer lugar debemos conocer nuestras fortalezas y debilidades y las del resto del equipo, hecho que nos posicionara dentro del mismo; en segundo lugar, considerar la dinámica propia del equipo sin olvidar combinar el trabajo virtual con el presencial; por último, debemos caracterizarnos por un sincero aprendizaje continuo.
Las características personales o personalidad, es la clave de la interdependencia y en el accionar interdisciplinario entre los integrantes del grupo.
Existe una tendencia manifiesta a asumir determinados roles y evitar otros. Por ello la homogeneidad y la individualidad permiten regular la interdependencia o relación interdisciplinaria.
*La individualidad
El aporte individual diferenciara a los integrantes del equipo (cual a de ser su aporte y cual puede ser su contribución) por sus capacidades y la contribución a prestar, orientando sus roles dominante hacia la optimización de sus conocimientos y habilidades, e intentando integrar ambos aspectos dentro de la posición que ocupa en el equipo.
También deben saber hacer uso de las interdependencias. Analizando quiénes son nuestros proveedores y clientes internos en relación a nuestra posición y aptitud en el equipo, y considerar quién puede ayudarnos en nuestra misión particular y a quién podemos ayudar en su misión particular.
Por último, es recomendable ejercitar la capacidad de dar y recibir feedback, la capacidad de gestionar prioridades y de desafiar las distintas circunstancias.
*La actitud del equipo
El equipo debe adoptar actitudes importantes como saber escuchar, saber dialogar, colaborar y la optimización.
Escuchar significa prestar atención con mentalidad abierta y promover el diálogo constructivo.
Colaborar implica estar siempre dispuesto a poner manos a la obra, lo que permitirá que el equipo avance y crezca, compartiendo éxitos y fracasos con los demás integrantes del equipo.
El optimismo facilita una mayor participación personal, permitiendo ser ambiciosos y obtener éxitos y fracasos positivamente, con un gran espíritu de aprendizaje.
Estas actitudes se relacionan con las capacidades antes mencionadas. La actitud de escuchar es imprescindible para dar y recibir feedback, la actitud de colaborar permite gestionar adecuadamente prioridades y compromisos, respetando el tiempo y las necesidades de otras personas y manteniendo una actitud positiva de ayuda para la adaptación de los integrantes a las cambiantes circunstancias.
*Las distintas fases de trabajo
Todos los trabajos transitan distintas fases: formación, debate, organización y finalización.
Las aptitudes de los integrantes del equipo sirven para mejorar su ritmo y su clima.
En la formación, los roles de investigador de recursos, de coordinador y cohesionador, son esenciales porque se necesitan oportunidades y contactos y un estilo comunicativo que evite fricciones. El objetivo es generar confianza y cohesionar al grupo.
En el debate, el objetivo es decidir cosas en el ámbito del equipo, los roles de creativo, especialistas y evaluadores cobrar importancia porque se requiere nuevas ideas, aporte de conocimientos sólidos y juicios precisos y estratégicos sobre la viabilidad de las alternativas que se discuten.
En la organización, el implementador es la persona que debe poner en marcha de forma disciplinada las decisiones tomadas y establecer el plan de acción.
El rol de impulsor y fínalizador es decisivo porque son necesarias personas que no se arredren ante los obstáculos y observen minuciosamente los detalles a fin de llegar al objetivo final, llevando a cabo el plan de acción y con sus resultados positivos.
src="http://pagead2.googlesyndication.com/pagead/show_ads.js">
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
